Saturday, September 15, 2007

36. 15 de septiembre de 2007.

LA MUERTE DE LA PRENSA LIBERAL.

Por: ALFREDO MORA MANZANO.

Suena bastante extraño el hacer una afirmación de ese tamaño, pero no puedo dejar de pensar que es verdad, en el momento en que más se la necesita la prensa liberal ecuatoriana ha muerto.

Desde el inicio de la masacre en que los Estados Unidos tienen sumido a Irak, la noción de “Liberal Media” se ha hecho bastante popular como concepto dentro y fuera de ese país. Para algunos, aquellos cuyos cerebros funcionan por lo menos al treinta por ciento de su capacidad, es la única que dice la verdad sin ataduras; pero para otros es aquella que está simplemente tratando de acabar con el buen nombre y con la por Dios encomendada ‘Patriótica misión’ que es ese accidente de tránsito llamado la administración Bush. La noción de una prensa que se inclina a un lado o al otro de la balanza política en cada país siempre ha existido, es así que uno escoge leer a La Jornada en México o a El País en España porque sabe que encontrará las noticias sin que hayan sido filtradas por las manos corporativas que tergiversen información que le sea útil a los planes de la derecha. La noción misma de prensa liberal es de enorme importancia, el que exista define el hecho de que la mayoría del mundo que es la que lee los diarios y ve la televisión acceda o no a la verdad. Desgraciadamente el panorama de la prensa en Ecuador en ese aspecto nunca ha sido más desolador.

Este país vive un momento informativo bastante extraño y es que los medios masivos siguen divididos, pero esta no es la división normal que enfrentan México, España o Estados Unidos, de prensa conservadora y prensa liberal. En el Ecuador simplemente se han dividido entre la prensa conservadora, aquella que existe para servir los intereses de sus dueños y la prensa anti-gobiernista, toda otrora representación masiva de un medio progresista y propositivo ha desaparecido. Antes simplemente confiábamos en que existiera un balance a la contaminadísima programación de Gamavisión, Teleamazonas, Telerama, Telecentro y Canal Uno; que siempre habían sido los caballos de batalla de sus dueños: tenedores de deuda, millonarios y banqueros corruptos en el exilio. El contrapeso a estos se daba en aquellos medios que tradicionalmente se debían a familias dedicadas por entero al periodismo: Ecuavisa, Vistazo, El Comercio, El Universo, en fin. Nosotros escogíamos esos medios y los respetábamos no porque siempre estuviéramos de acuerdo con sus líneas editoriales, sino porque que sabíamos de su integridad y por sobretodo de su honestidad. Esas dos cualidades principales han desaparecido.

Desde el ascenso al poder del presente gobierno hemos estado bombardeados por informaciones corrompidas, mal intencionadas y vilmente deshonestas sobre su gestión y sobre la persona del presidente y quienes lo rodean, la prensa del Ecuador no ha escatimado esfuerzos en dar la vuelta a todas las acciones gubernamentales para tratar de convertirlas en lo que no son. Literalmente no acabaría nunca si tuviera que enumerarlas, las aletas de tiburón y los Pativideos no son mas que ejemplos del alcance de una prensa tomada por entero por quienes quieren que el actual proyecto de gobierno fracase a como de lugar, porque por primera vez los grupos de poder se sienten francamente amenazados. Hasta ahora esta estrategia de mantener al ecuatoriano medio en supina ignorancia ha sido hasta cierto punto exitosa, la imagen del presidente ha sido colocada como una de arrogancia y prepotencia a pesar de que los verdaderos prepotentes, esos que mandan a matar hasta a sus hermanos, gozan de la benevolencia absoluta de una prensa entregadiza y complaciente que felicitan sus berrinches localistas a la hora de defender a sus amigos oligarcas o al paso por sus puentes. Antes hubiéramos esperado contestaciones acordes por parte de Ecuavisa o de El Comercio o por lo menos de izquierdistas en el closet como la revista Vanguardia, pero hasta ellos se han unido ahora a esta aplanadora de invenciones, abandonando por completo sus convicciones originales y dando la espalda a la memoria de sus patriarcas. Por supuesto no creo que deba existir una prensa gobiernista para que le haga el balance a este atropello, pero confío plenamente en que una prensa sin ataduras ni resentimientos encontraría el punto medio a esta retahíla de metrallas de mentiras.

Quisiera decir que esto es lo peor que nos ha pasado en este aspecto, pero no lo es. Es todo una finta, un amague. Los temas más importantes de la historia moderna del Ecuador están sucediendo en este momento bajo nuestras narices y están siendo dejados de lado por entero por los medios dedicados 24 horas al día a mantenernos en la ignorancia a propósito. En este momento la banca es cada vez mas fuerte y abusiva, se están tramitando los juicios a los banqueros que asaltaron al país y que ahora lo mantienen ciego con sus canales de televisión y se están haciendo las indagaciones que nos permitirán juzgar a quienes lucran de nuestra deuda externa y a quienes nos reprimieron durante la dictadura civil del febrescorderato; pero de eso nadie dice nada, Telecentro está demasiado dedicado a convertir a los miles de presos sin sentencia del Ecuador en delincuentes antes de que sean juzgados. Teleamazonas y Canal Uno tienen todos sus recursos enfocados en convertir a Jaime Toral Zalamea en un mártir de los derechos civiles y Ecuavisa distrae su atención a abrir el escote de María Teresa Guerrero un centímetro por noche, con la esperanza no solo de que el público no se de cuenta de lo terrible de su dicción sino para tratar de justificar el hecho de que para ellos los premios Espejo, Los premios Augusto San Miguel, o noticias culturales que valgan la pena hayan pasado a segundo plano por detrás de información que el canal cree que son crucialmente importantes para los ecuatorianos, como el estado actual de las tetas de Paris Hilton.

No podría decir que todos los periodistas han caído en ello, El Comercio y el Hoy todavía mantienen en staff a algunos editorialistas puros, aquellos a quienes este contagio pandémico no ha llegado. La bien cerrada RCTV de Venezuela llegó al punto de transmitir noticias que aún no habían sucedido en lugar a esperar que estas se den y tratar de tergiversarlas como cualquier medio deshonesto que se respete, espero que esto no llegue a darse en mi país, creo que no hay derecho. Tengo la esperanza de que no ocurra y eso es algo que los medios no me podrán quitar, a pesar de que hayan matado a la prensa liberal.

HASTA LA PRÓXIMA, Alfredo Mora Manzano a.k.a. “el otro yo…”