Sunday, July 18, 2004

15. 18 de julio de 2004
 
UN POCO DE ALBERT SPEER PARA EL RÍO GUAYAS
 
Por: Alfredo Mora Manzano, Quito-Ecuador
 
Alrededor del año de 1937 un joven arquitecto, Albert Speer, fue conmovido por los discursos del entonces ascendente Canciller alemán Adolf Hitler. Al cabo de no mucho tiempo los dos se convierten en grandes amigos y Speer pasa a la historia como el principal planificador, diseñador, arquitecto y constructor del Tercer Reich. De lo que se planeó en esos años en realidad se construyó muy poco, pero esos escasos edificios y obras pasaron a ser ejemplos icónicos de una estética del fascismo que se creía extinta. Al ver el nuevo mural que adorna los altos del municipio de Guayaquil, hoy es más que obvio que el cabildo va en un clarísimo camino de rescatarla.
 
            Speer inicia su camino ascendente dentro del partido Nazi al exponer su idea de ruinas futuras en una reunión con Hitler, explica que toda obra debe ser un culto a la grandiosa imagen del Führer, para que cuando futuras civilizaciones descubran las ruinas del grandioso imperio alemán estas puedan ser investigadas como lo eran en esa época los remanentes de los antiguos griegos o romanos. La base de toda estética del partido Nazi se refería al culto enfermo a la personalidad de sus sanguinarios líderes, por lo que la figura de Hitler estaba presente en todo, desde volantes en la calle hasta su figura adornando los palacios de la ciudad ¿Les empieza a sonar familiar?
 
            El mural de la municipalidad, ya que me niego rotundamente a llamarla obra de arte, es el perfecto ejemplo de culto a la personalidad y estética fascista de una administración que desde hace más de una década se ha caracterizado por parecerse más al tercer Reich que a cualquier cosa. Casi siguiendo al pie de la letra a la definición misma del fascismo el municipio de Guayaquil dispone de una base de poder sobretodo secundada por organizaciones violentas de masa comandadas por el partido que gobierna a la ciudad. Los partidarios masivos proceden en su mayor parte de una clase necesitada que se encuentra siempre engañada y amenazada por una clase pudiente que llegó a recuperar la alcaldía de manos monstruosas. Exactamente como cuando Mussolini o Hitler alcanzaron su cometido estas clases pudientes no hicieron nada por cambiar el status quo del reparto de la riqueza y se dedicaron a prohibir las manifestaciones democráticas y dignas de todos quienes no entraban en sus planes.
 
Otra coincidencia macabra es la creación de una guardia de choque como la SS, a la cual llamaron policía metropolitana, que no ha hecho absolutamente nada por detener la delincuencia ya que parece que les resulta mucho más divertido desaparecer a los mendigos que afean la ciudad ante los turistas o golpear y arrestar ilegalmente durante semanas a vendedores ambulantes. A ellos ahora se les prohíbe ganarse la vida miserable que llevaban, ya que sus actividades no entran en el plan del municipio. Así que los que antes se dedicaban a vender ahora se dedican a robar, tuvieron que tomar la decisión de cambiar su actividad a una que no le interesa combatir a la policía.
 
El mural del municipio es una donación de las cámaras de la ciudad. Cámaras integradas por los millonarios que siempre están preparados para defender a la ciudad de sus atacantes. Son gente que ni siquiera vive en Guayaquil viven todos en la cercana Samborondón, pero no se confundan, no es el pueblo sucio y destartalado sino la vía que lleva al pueblo sucio, repleta de urbanizaciones rodeadas de muros altísimos que sirven para que mantener a los pobres afuera. La gente de las cámaras de todas maneras parece estar siempre lista a organizar manifestaciones de crespones negros para defender a banqueros que roban miles de millones de dólares del estado y dejan en la calle a millones de ecuatorianos, por lo que es una enorme tranquilidad saber que ellos son los mecenas del arte de mi ciudad.
 
Si algo positivo se puede decir de este mural es que es perfectamente concordante con la estética del cabildo guayaquileño. Tal como el malecón 2000, el malecón del salado, las escalinatas del cerro, el faro del cerro, las fuentes, los adoquinados de colores y el resto de la “reforma urbana” el mural es un pastiche ridículo, desordenado, caótico, mal planeado, mal diseñado y mal llevado a cabo. Como pasa en el fascismo, el mural será un símbolo de esta dirigencia y de la masa ignorante y engañada que la sigue y que la reelige. Ya sabemos lo que pasó con el tercer Reich, pero los guayaquileños parece que no hemos aprendido nuestra lección.
 
 
POST DATA
 
Puedes ver el mural del municipio aquí. 
 
 HASTA LA PRÓXIMA, Alfredo Mora Manzano a.k.a. “el otro yo…”

Monday, July 05, 2004

14. 5 de julio de 2004

LA CONDESA DE NOCHE

Por: Alfredo Mora Manzano, México DF

Este será el último blog escrito desde la maravillosa ciudad de México por algún tiempo, regreso a mi país a tratar bien a este cuerpo traicionero y esperando que experiencias profesionales y personales tan fructíferas como las de estos últimos meses se sigan presentando en el futuro.

Un hecho curioso, presenciar un accidente de moto, me despidió de la Condesa, que por desgracia no es una mujer, sino la colonia (barrio para los ecuatorianos) que me ha servido de casa. Me he dado cuenta de que tengo los reflejos de un tarro de mayonesa. Antes de que yo llegue a ver a los accidentados, que estaban a un metro de mí, ya habían llegado diez personas prestas al socorro, entre ellas un doctor. Mi presencia en el lugar era completamente inútil. Me imagino que mis superpoderes sirven para otras cosas que no tenían utilidad en ese momento. Si en lugar de caerse de la moto los contusos se me hubieran acercado y me hubieran preguntado ¿Cómo terminó la serie “El Prisionero”? o ¿Me explicas el principio de entropía? O ¿Qué tienen en común los brócolis con las películas de James Bond? Yo hubiera estado presto a ayudar, pero creo que será para otra ocasión, para la siguiente vez que el destino me traiga a la Condesa. (respuestas a las preguntas en la sección Post Data).

Le escribí una pésima canción a La Condesa, por la cual pido disculpas por adelantado.

La Condesa de noche

La condesa de noche es como un universo pequeño
Encuentras de todo, todo es de ensueño
Claro, no puedes pagar lo que ves en las vitrinas
Pero vale la pena ver a las niñas

La condesa de noche es un lugar mágico
Conversando con los amigos en noches de juerga
Caminando por las calles de poco tráfico
Tomando gin & tonics en el Pata Negra

La condesa de noche es un eterno debate
Unos la adoran otros la rechazan
Pero sigue resistiendo todos los embates
Y cada semana media ciudad en ella se emborracha

Hoy que me voy, me siento un poco extraño
Quisiera no alejarme de ella en este coche
Pero se que podré disfrutar de lo que ofrece
El momento que vuelva a la condesa de noche

POST DATA 1

Si quieren escuchar la música original de ésta canción, por favor donar U$ 200.oo a “El Otro yo del Niño Ternura”, su aporte se utilizará para mejoras a la página y NO para gastármelo en farra, reventón y mujeres; a menos que se indique lo contrario en la donación.

POST DATA 2

Las respuestas a las preguntas anteriormente expuestas:

1. “El prisionero” termina cuando al número 6 (Patrick McGoohan) lo invitan al juicio del número 48 y el resucitado número 2. Es un final surrealista en el que más o menos se implica que el número 1 (creador de la isla prisión “The Village”) es el mismo McGoohan, a quien le dan un auto deportivo y un millón de libras en cheques de viajero para que regrese a Londres. El final no le gustó a nadie, hubo tantas quejas que Patrick McGoohan se fue a vivir años fuera del reino Unido.

2. La Entropía (formulada en la segunda ley de la termodinámica) sirve para calificar el grado de desorden de un sistema. Explica que los sistemas aislados tienden al desorden. En la teoría de la comunicación o de la información, la entropía es un número que mide la incertidumbre de un mensaje. La entropía es nula cuando la certeza es absoluta. El principio de la entropía es de gran utilidad en la literatura de ciencia ficción, pero eso será motivo de otra entrega.

3. Aunque parezca increíble la fuente de la fortuna de la familia Broccoli fue la creación de la verdura a la cual bautizaron con su nombre. Muchos años después Albert Broccoli fue quien produjo con su dinero la primera película de 007. Los descendientes de Broccoli son quienes hoy por hoy continúan produciendo y tomando todas las decisiones de las películas de James Bond.


HASTA LA PRÓXIMA, Alfredo Mora Manzano a.k.a. “el otro yo…”